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miércoles, 5 de agosto de 2015

El arco iris de gravedad (Thomas Pynchon), Reseña...larga

Al final de la entrada anterior comentaba el propósito original de este blog... transcribir, a modo de reseña, cuaderno o bitácora de notas, mis impresiones acerca de la novela "El arco iris de gravedad" de Thomas Pynchon. 

Pocos hay que no conozcan su envergadura: su extensión es de mil ciento cuarenta y ocho páginas (2012, Fábula, Tusquets editores) y su contenido es, bueno...Pynchon. Y aunque ni lo uno ni lo otro es problema a la hora de leer; leer y reseñar son dos cosas muy diferentes. 

Hay quien afirma que reseñar "El arco iris de gravedad" es imposible, y sí, mucho me temo que dice la verdad. La extraordinaria cantidad de referencias, la inusual manera de narrar, los cientos de detalles, personajes y escenarios sobre los que se construye la novela, hacen que el objetivo sea virtualmente inalcanzable. Ninguna reseña, por extensa que sea, podría abarcar la totalidad del universo contenido en ella. Pero yo quiero intentarlo como un ejercicio personal, porque nunca antes me había planteado un proyecto como este; exigente, entretenido, íntimo, agotador y peligroso; cuántas interpretaciones pueden darse a cada uno de sus giros, cuánto se ha escrito y cuántos (con muchas más herramientas que yo) han escrito sobre ella... Pero esto no pretende un análisis filosófico ni psicológico y ni tan siquiera un análisis literario por definición. Es simplemente un ejercicio personal. Las impresiones que causa Pynchon en un lector común y corriente, en este lector que soy yo. 

Aclaro que se trata de una primera lectura, con lo que no sé más acerca de la novela que lo dicho en la contraportada, en algunas tesis o artículos literarios y en mi propia experiencia con otras obras del autor. Así, lo descrito podrá ir sufriendo cambios; lo que hoy aparece como un desastre nuclear que amenaza la supervivencia de la raza humana, mañana puede ser un sueño, el desvarío de alguien que ha perdido la cabeza o las alucinaciones de un hombre bajo los efectos del amital sódico, elementos por lo demás, muy comunes en este planeta escrito por Pynchon.

No hay tiempos ni plazos definidos. No hay extensiones predeterminadas, no hay máximo o mínimo de notas por entrada, no hay límites precisos a cerca de sus contenidos. Tendrá el valor y el uso que cada quien tenga a bien otorgarle (reseña, resumen, compendio de comentarios, etc.). Cualquiera que haya leído la novela podrá decir en el futuro que lo expuesto aquí no es ni lo más cierto ni lo más importante ni lo mejor y sin embargo espero que sirva, a modo de bote hinchable, de salvavidas o de trozo de madera flotando por allí, más o menos al alcance de la mano...

Pues nada, allá vamos. 

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